Una aventura hacia Mongolia

Una aventura hacia Mongolia

Fue en la primavera del 2008 cuando se publicó esta aventura de Natalia y Nuria en la revista Vitae nº1. Una aventura solidaria que tiene sus comienzos en Jandía, Fuerteventura.

La finalidad de este viaje estaba en recaudar fondos para proyectos para Mongolia y África. Implantar pequeñas granjas en zonas necesitadas de África y promover el desarrollo social-económico de las zonas rurales de Mongolia. El equipo de viaje lo formó Leo Franek (Director de Energy España) junto a otros patrocinadores de Energy, Cary, Jordán y Zumix, Montse (hermana de Natalia y Nuria, y actual asesora de Energy en Fuerteventura), Mema, los «Spanish Bullfigther» (ganadores del Rally 2007), entre otros amigos y familiares que apoyaron el viaje.

La salida oficial dio comienzo en la plaza del Sol en Madrid, siendo el «km 0» hasta el destino final. El viaje se desarrolló a través de diferentes fronteras donde mayor obstáculos se encontraron. República Checa, Praga, el río Moldava como punto de encuentro de Energy y primer punto donde se hizo entrega del botiquín Energy (Vitamarín, Celitín, King kong y Stimaral). Otro de los puntos de encuentro se situó en Praga, donde se interactuó con el resto de equipos donde se intercambió anécdotas y consejos para el viaje.

«A unos kilómetros de la frontera con Hungría tuvimos que recurrir urgentemente a Energy ante la inesperada picadura de unaabeja que llevábamos de polizón en el coche. Justamente paramos para comer algo y cuando me dispuse a coger el bolso, y obviamente sin mirar dónde ponía la mano, la abeja me clavó el aguijón sin piedad, me invadió el dolor y cada vez en aumento. Como no disponíamos en el botiquín Protektín me apliqué Drags Imun y en un par de horas desapareció el dolor»

Luego le sucedió Eslovenia y Turquía, donde muchas de las anécdotas se dirigen hacia los peligros de entrar en zona terrorista, o en zonas concurridas donde los comerciantes se abalanzaron en busca de la venta de sus baratijas. Después de los diferentes acontecimientos que surgían en las diferentes zonas, una de las componentes de equipo, Nuria, comenzó a sentirse mal con diarrea. A esto, Leo Franek, sugirió cortarlas con Cytosan y Drags Imun durante una semana.

Tras tres semanas de viaje, en la que todo había ido bien, hasta que llegaron a Arzebaiyán. La tensión durante todo el recorrido por la ciudad de Baku, creó en el equipo una sensación de negatividad, cabreos, lo que se tradujo en un accidente de tráfico. Entre todo el ambiente de negatividad y cabreos continuos, el equipo decide huir de esta zona tomándose en esta huida Stimaral.

«Estuvimos en tensión todo el recorrido hasta que llegamos a Baku, la capital, donde teníamos que esperar para cruzar el mar caspio.Una ciudad extraña para nosotras donde nos sentíamos alteradas y cabreadas y esa negatividad se transformó en un accidente de tráfico, insultos, engaños y al final huimos y decidimos quitarnos esa negatividad que nos había atrapado».

El viaje siguió, tomando el barco hasta el puerto de Actau en Kazasjtán. Tras 12 a 14 horas conduciendo por carreteras muy poco cuidadas, llegaron hasta Mongolia. Aquí tenían que estar como máximo cuatro días debido a que los visados caducaban y fue aquí donde comenzaron a suceder problemas con el coche, entre pinchazos y rotura de embrague.

Tras el desarrollo del viaje con todos los sucesos que iban surgiendo, el equipo comenzaba a sentirse sin fuerzas y, no sólo con esto, Nuria, se comió una lata de atún que se encontraba en mal estado y Leo le recetó Cytosan y Drags Imun varias veces al día, con lo que fue mejorando.

«En Kazasjtán volvimos a no ver la ducha, la mezcla de Cytosan con agua nos lavábamos nuestras partes íntimas. EL King Kong nos daba la fuerza para estar conduciendo todo el día sin agotarnos, no nos daba dolores de nada, ni de cabeza, ni de espalda».

Después de estar 4 días y ya en la frontera con Rusia, se encontraron con la frontera cerrada debido a la existencia de un virus en el país. La situación con la que se encontraron fue ver a los militares con mascarilla. Debido a la situación, el equipo decidió tomar Drags Imun para evitar cualquier tipo de virus. Tras varias horas esperando a que la frontera quedara abierta, pudieron entrar y descansar en la ciudad más cercana, donde les indicaron con exactitud por donde coger para llegar hasta Ulán Bator. A todas éstas, Montse, hermana de Natalia y Nuria, llevaba esperando dos semanas en Mongolia.

Una vez llegados a Rusia, donde las temperaturas se hicieron notar exageradamente bajas, decidieron tomar Vironal para evitar cualquier intento de gripe y Stimaral para los cambios bruscos de temperatura.

El viaje terminó una vez llegados a Ulán Bator, el día 27 de agosto. Un viaje lleno de pequeñas anécdotas donde se observan los preparados Energy y con los que gracias a éstos las enfermedades no fueron el centro de un viaje lleno de situaciones extremas.

«El día 27 de agosto llegamos a Ulán Bator,con miles de kilómetros a nuestras espaldas, y llegábamos con el coche en buen estado (para donarlo) …y ¡nosotras también!, con una experiencia inolvidable y la satisfacción de colaborar en este proyecto benéfico».

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